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"Los 33 es lo más impresionante que he hecho en mi vida": DP Checo Varese

TXT: LOFT CINEMA
FOTOS: CORTESÍA CHECCO VARESE

El mayor reto de un DP es filmar bajo condiciones extremas de luz, y Checco Varese lo sabe.
Pero lo mejor de todo, es que el cinefotógrafo ha salido airoso del proyecto más complejo de su carrera: ‘Los 33’, la película de Patricia Riggen, en la que retrató con maestría y sensibilidad, las emociones de los mineros chilenos que quedaron atrapados bajo tierra, así como de sus familias que los esperaban en la superficie.

“Uno de los temas más complejos al momento de filmar esta película fue que trabajamos en dos minas distintas en Colombia y cada una tenía su problemática. Una es muy pequeña; la otra tiene grandes espacios y el manejo de la luz fue totalmente diferente.

"Los túneles donde se realizaron los derrumbes se filmaron en Zipaquirá. Pero todos los del interior, cuando están en el refugio, cuando se están muriendo, la última cena y cuando entra el taladro, el riel, todo se filmó en la mina más pequeña, en Nemocón”, relata el peruano en entrevista telefónica desde Los Ángeles.

Checco con gran experiencia y pasión por su trabajo, sabía que estaba ante uno de los retos más importantes de su carrera, y que no había margen de error.

“Patricia (la directora) me dijo: mira esta es la mejor oportunidad de tu carrera, es un lienzo en blanco y puedes hacer lo que quieras... eso nunca me va a volver a pasar en mi vida, nunca más.

"Y para lograr el efecto tuvimos que echar mano de todas las herramientas: En Nemocón, la mina chiquita, con una entrada de un metro y 65 cm de altura por un metro 70 cm de ancho, metimos la Technocrane de 15 pies que nos rentó EFD, pero antes hubo que desarmarla, desmontarla y llevarla adentro, donde vivió durante seis semanas", recuerda.

Por las condiciones del rodaje, se requería seleccionar cuidadosamente la iluminación, además por supuesto, de la cámara y la óptica.

“Mi orden de luces de cine en la mina fue prácticamente inexistente: miles, dos miles, cinco miles y diez miles, además de un reguero de Kino flo que nunca use, porque todo lo que necesité adentro fue básicamente luz de los cascos de los mineros, de sus focos, de las lámparas de ellos, o sea todo el cableado sirvió para todo lo que en el cine se necesita: las luces de trabajo.

“El gran aporte de EFD fue en las cámaras y en todo el cableado, llevamos cinco Alexas XT, tres para la primera unidad y dos para la segunda; así como toda una gama de lentes Angenieux", señala.

Pero la satisfacción de la misión cumplida con una película que ha conmovido a todo el mundo, tiene un sabor inigualable para "Checco" y todo su equipo.

“Lo que más disfruté fue el final” - bromea- “creo que es la película más dura que he hecho en mi vida, pero es la que más satisfacciones personales me ha dado, llevo 30 años haciendo esto y "Los 33" es lo más impresionante que he hecho en mi vida”, concluye.